Sudáfrica es una de las sociedades más desiguales del mundo. Más del 50% de la población vive en la pobreza. A pesar de los notables avances en la reducción de la pobreza después del apartheid, los niveles de pobreza se han mantenido consistentemente más altos entre las mujeres, los sudafricanos negros, las personas con discapacidades y las personas que viven en áreas rurales.

El gobierno se ha comprometido a abordar la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, entendidas como desventajas por género, raza, discapacidad o lugar. El mandato está establecido en la constitución y en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno. El plan fue adoptado en septiembre de 2012 como un plan para eliminar la pobreza y reducir significativamente la desigualdad para 2030.

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Pero, ¿las leyes, políticas y documentos estratégicos del país muestran exactamente cómo se abordarán la pobreza, la desigualdad y la exclusión social?

Para responder a esta pregunta, los investigadores del Centro para el Desarrollo Social de África llevaron a cabo una extensa revisión encargada por la Agencia Nacional de Desarrollo. Exploramos cómo los legisladores y los legisladores han enfrentado estos desafíos sistémicos al redactar sus documentos.

Revisamos 501 documentos legislativos, de políticas y de estrategia en el marco de los Resultados del Marco Estratégico a Mediano Plazo, la estrategia de implementación del Plan Nacional de Desarrollo (2014-2019). Los documentos cubren educación, salud, seguridad y protección, crecimiento económico y empleo, habilidades, infraestructura, desarrollo rural, asentamientos humanos, gobierno local, medio ambiente, servicio público, protección social, construcción nacional y cohesión social.

Revisamos cada documento para determinar el número de referencias a la pobreza, la desigualdad, la exclusión social, el género, la raza, la discapacidad, el desempleo juvenil y la desigualdad espacial. Luego analizamos si las referencias eran genéricas o específicas.

Consideramos si los documentos mostraban comprensión de los problemas y buscamos soluciones.

Nuestros hallazgos revelan que existe al menos cierto compromiso con la pobreza, la desigualdad y la exclusión social en todos los sectores gubernamentales. Pero es inconsistente. Identificamos pasos que podrían mejorar el progreso.

Nuestros hallazgos

Descubrimos que el 10% de los documentos legislativos y más de la mitad de todos los documentos de políticas y estrategias mencionaban pobreza, desigualdad, exclusión social, género, raza, discapacidad y disparidades espaciales al menos una vez.

El sector de protección social mostró el mayor número medio de referencias a la pobreza (58), la desigualdad (70) y la exclusión social (116) en sus documentos. El sector de servicios públicos mostró el menor número de referencias.

También descubrimos que hay muchas más referencias en los documentos de política y estrategia que en los documentos legislativos.

Más referencias no significan un compromiso más profundo con estos temas. En algunos casos, los problemas no se analizan críticamente. Las referencias a la pobreza, la desigualdad y la exclusión social deben explicar cómo afectan a cada ley y política. También deben ofrecer intervenciones estratégicas.

Algunos sectores adoptan este enfoque holístico para la formulación de políticas. En el sector de la salud, por ejemplo, encontramos que algunos documentos de políticas y estrategias examinan la conexión entre pobreza, desigualdad y resultados de salud. La Política de control del cáncer de mama, por ejemplo, identifica el transporte como una limitación para acceder a los servicios de salud.

También encontramos que las referencias a las disparidades espaciales y de género son más comunes cuando se aborda la exclusión social. Pero las referencias a grupos de población, discapacidad y jóvenes que no están en educación o capacitación son inconsistentes en todos los ámbitos.

La brecha entre política y práctica

Las políticas son importantes y pueden marcar una diferencia real. Pero por sí solos son insuficientes. Deben implementarse. El cambio ocurre a través de las partes interesadas y los procesos.

Es necesario hacer más para incluir la pobreza, la desigualdad y la exclusión social en toda la formulación de políticas. Aquí hay algunos remedios que surgieron de nuestra investigación:

  • El reconocimiento de la pobreza, la desigualdad y la exclusión social no puede limitarse a los documentos de política y estrategia. Debe reflejarse en los documentos legislativos porque las leyes son vinculantes.
  • Las instituciones encargadas de la formulación de políticas deben apropiarse del mandato nacional. Cada departamento de gobierno debe desarrollar soluciones. No pueden simplemente confiar en el Plan Nacional de Desarrollo para reducir la pobreza y la desigualdad.
  • Los departamentos gubernamentales podrían desarrollar un conjunto de herramientas basado en buenas prácticas compartidas. Esto ayudaría a traducir los documentos en acción. Los documentos deben basarse en datos, análisis y respuestas estratégicas. Los redactores deben considerar las compensaciones y los enfoques holísticos. También deben hacer un uso estratégico de los programas emblemáticos y los procesos participativos.
  • Finalmente, recomendamos que los futuros documentos del Marco Estratégico a Mediano Plazo se basen en pautas para el establecimiento de objetivos en materia de pobreza, desigualdad y exclusión social. Esto logrará una mayor coherencia en las metas y los indicadores.

Las leyes y políticas son solo una parte para marcar una diferencia real en la vida de las personas. Pero son un eslabón importante en la cadena de transformación. Los sectores de políticas y los departamentos gubernamentales de Sudáfrica pueden aprender unos de otros para abordar la pobreza y la desigualdad de manera más coherente y eficaz.

Este artículo se vuelve a publicar de The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lea el artículo original.

Sophie Plagerson, sbecario de investigación en el Centro para el Desarrollo Social en África, Universidad de Johannesburgo.

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